martes, 19 de enero de 2010

Presentación Entre lunas

Presentación Entre lunas

Autora : Paula Pimentel

Nunca fue, ni será, sencillo presentar u oficiar de presentador de una obra, la cual se escribe con el corazón y en la búsqueda inquieta, de decir, decires, con ilusión y un gusto a poesía, que carcome la carne, hasta ingresar al torrente sanguíneo. Y por lo tanto, se hace conciencia, en los millones de recuerdos, de imágenes que se van dibujando en ese adentro. En ese recorrer, por lo infinito del interior, que trae millones de años de amor y por lo tanto también de tristezas, también de perdidas , también de alegrías, de risas y humo de cigarrillos, en las noches de eternidad, que se graban y se guardan, en los rincones de cada ser vivo. Esos seres vivos, que sienten, que aman o que terminan odiando, olvidando, pero nunca expectantes; son parte directa de la emisión de este guión y el interrogante viene a colación; en esa, entre lunas que se pone de manifiesto, en la subjetividad del sueño. En ese sueño que se intenta juntar de los millones de sueños a un gran sueño, el de la libertad, que hoy parece, solo eso, un sueño, y entre lunas nos viene a despertar para que soñemos y seamos realidad.

Entre lunas (poesía)

(En tu jardín) existen ciertas pautas, que nos hacen recorrer una infancia, que se termino y al desamor que nos atrapó nos llevo por (Puerto Liebing) para decirnos que solos también, somos poesía aunque parezca que no sentimos y la locura se asome, acechando. En la (uto y pía) donde lo real y lo abstracto pueden ser ladrillos y juntarlos para que no solo hagan una pared, si no nuestros pies. En ese (Eterno jueves) donde queda el amor cómplice, impregnado a una cama de pasión, que se queda sola sin estación, sin lujuria y humillados por el amor. Para ir (en mí) en una suerte de arrastrar deliciosamente la ternura, desatando el norte y el sur en un (quema quietud) de yemas memoriosas y del pasado flotando en el mate.

(Un rato) nos llevas a encontrarnos sobre todo en las noches de lluvia, donde de la muerte haces vida especialmente en las noches de lluvia. (Mientras) ese desamor va jugando conmigo, susurro palabras me hago sábanas y nada, solo venciendo muertes para nacer y los días pasan de largo. Cuando (plenamente) va dejando claro, que ya no ama y ahí, donde juegan las palabras que sobran y que faltan, la ausencia y la tristeza; que (extraño) cuando te pienso y volves a irte una y otra vez, hasta que extraño extrañarte. (Por la tarde) donde el silencio rompe el corazón y fluye el recuerdo, en un algo de melancolía y angustia, para guardarse en el frágil corazón de pena latente. (Inventados) me traga el silencio después te perdés y ya somos dos nadies, en el (mundo y redondo) en un equilibrio que nos invita a las (noches vacías) donde el recuerdo abriga tibio y transparente. En ese recorrer los laberintos y (solía soler) es como estar vivo y estar muerto en el mismo instante de ese adiós y la misma (madrugada) de ropa húmeda y cajones viejos, donde hay viento fresco, que llama y hay vida más sutil. Pero el (nomeolvides) se incrusta en la mente y en el alma, para que sangre el recuero de esos besos que murieron con una viudita llorando detrás de un árbol y relata lo difícil del amor. Y (otro invierno) se abalanza sobre la añoranza donde se balancea entre la nada y su amor. (L a post lluvia) deja un sabor amargo cuando vuela a otros cielos, techos mojados/ árboles secos/ cielo rosado/ noches sin huesos. Y (a mi muerto tan vivo) que refleja la distancia, el desconcierto y otra vez suena la locura, en los polos de esa provocación, que sabe muy adentro, que la distancia y el tiempo los borró. Y los recuerdos que duelen y pinchan el alma, los recuerdos. Y en medio de tanta tristeza y desesperación, surge el deseo y la expresión de que todo es poesía, belleza y expansión, en el tinte de la pasión y el dolor; una y muchas formas de conocer la profundidad humana tan lejana.

(Estos diablos) que se agarran de nuestro adentro descociendo nuestro universo en algunos días; (Posiblemente) un destino desvariado y sin ti y sin mí con otro escenario con otras personas no se descarta la felicidad. En una (luna inquieta)…“No me hables de despedidas, no me ves que me pone triste. El mundo puede ser un lugar tan triste a veces. Miro el río y una luna inquieta. Mirá, ahí abajo. Miremos lo mismo, en el mismo segundo. No ves, somos uno en este momento, ahora somos uno, atrapados en la luna inquieta que nos congela para siempre. Dictó sentencia. Ahí estamos, ¿nos ves en la luna? Una luna inquieta y mojada y amarilla y nuestra. Soy feliz en este momento, en este cielo siempre el mismo nunca igual. Y vos estás acá, no te rías, dame la mano. Mira el cielo y el árbol, son lo mismo en este momento, el mismo cuadro para nosotros. Tan uno que te toco y siento mi piel. Ese río negro bajo la luna para nosotros, hoy somos tan uno, tan río, tan cielo, tan luna. Mira este mundo, es un regalo para nosotros, nuestro mundo de pasto, un río, un cielo, una luna, un árbol. Ya no se a quien acaricio la mano, quizás es la tuya, o la mía. Mira la luna inquieta, ya estamos congelados. Bésame”… En esta poesía enamorada que descubre el velo del dolor en el mismo amor como parte y arte del mismo sentir y ahí (siempre el amor) que cruza mares/ que canta alto/que sobrevuela cielos/ lunas y soles…/siempre el amor/el siempre más inmenso…/sobre todo, sobrevuela, amor… Alexis Medina

Entre lunas (cuentos)

Es sencillamente increíble, como un pequeño libro puede recorrer tantas sensaciones humanas, con una gran calidez y ternura. Debe ser, por que la imaginación de esta autora va tejiendo soles en vez de lunas y nos arrincona, en ese lugar donde fuimos y seguimos siendo niños.

En un vuelo narrativo que es sinceramente envidiable, cortos cuentos, cuentos cortos que cuentan cuentos e historias cotidianas y frescas, como una briza de esas que ya no esperábamos.

En el modo de contar: aparece el entrañable Julio Cortázar, que le va prestando un poquito su genio, el que se deja asomar entre la tinta, el papel y el que lee; una complicidad irrenunciable.

Es la sorpresa de mirar, con ojos que vieron mucho, y que ahora se sorprenden esperanzados, porque entre lunas nos deja esperanzados, con ese gusto a que el mundo aún puede ser salvado.

Esto que digo, no es, ni más, ni menos, que mi pensar en cuanto a lo que me pasa con este libro, pero además y para ser totalmente sincero en este instante; es

revelador, encontrar escritores jóvenes que no se durmieron en los brazos de las corporaciones. Y que siguen peleando por la cultura, que es la expresión viva del pueblo y los escritores son eso son pueblo.

Yo se quizás esto no sea una crítica literaria académica y seria, pero tiene justamente eso que hace que vibre el ser humano sentimientos. Estos sentimientos, se conjugan por momentos desgarradores y de desolación dentro de los cuentos, que rápidamente se enfrentan con su yo, que recupera el nosotros.

En la idea, la síntesis de este contar, aparece la mirada. “Los ojos son las ventanas/ del alma” /alguien o todos… Esto nos dispara hacia la tristeza “de la tarde, para que alguien leyera la poesía n° 7 que decía…

“En un sueño revelador descubro lo que mi boca callaba. Me enfrento a la incertidumbre de tu desconcierto. Y me lanzo al vacio que esta lleno de vos. Y ahora, preciosa, sólo te pido una mirada… regálame unos segundos de la que no sabe mentir. Se que allí esta la respuesta de tu alma a mi regreso… Y porque se que es un reflejo, se desuda tu sentir”…

Nada más que decir solo dejarnos llevar y sentir entre lunas no hay fin.

Alexis Medina

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